El cuerpo no para, porque la cabeza tampoco sabe parar.

Llegas a la cama y la agenda de mañana sigue dando vueltas.

Estás en una conversación y a la vez repasas lo que se te olvidó. Te sientas un momento y en lugar de descanso aparece la lista.

Puede que en algún momento pensaras que meditar te ayudaría. Que buscaras un vídeo, te bajaras una aplicación o pusieras un audio antes de dormir. Te sentaste. Cerraste los ojos. Y a los diez segundos ya estabas en otra parte: y si mañana, y si no le he contestado, y si se me olvida.

Abriste los ojos. Y concluiste que meditar no era para ti.

Puede que otras veces te hayas dicho que lo que necesitas es soltar. Y que soltar te haya parecido imposible, porque ni siquiera sabías por dónde se empieza.

No lo dejaste porque no valgas para esto. Lo dejaste porque nadie te contó lo que iba a pasar cuando cerraras los ojos. Que la cabeza se acelera. Que a veces entra el sueño. Que el cuerpo molesta y que el ruido aparece. Le pasa a todo el mundo, también a quien lleva veinte años practicando. La diferencia es que esas personas saben que va a ocurrir, y saben qué hacer con ello.

No fallaste. Te faltaba la mitad de la información.

«Mi cuerpo estaba en constante movimiento porque mi cabeza tampoco sabía parar.»

— Petri, 7.ª edición

  1. Bienvenida a la 8ª edición del Sol de Fisiofulness

  2. ÍNDICE DE MEDITACIONES 26/27

  3. SEPTIEMBRE 🌻

  4. OCTUBRE 🍄‍🟫

Parar no es un rasgo de carácter. Es una habilidad.

Hay personas que parecen tener facilidad para esto, y otras que damos por hecho que somos demasiado nerviosas.

Pero no funciona así. Parar se cultivar, como un músculo. Y como cualquier músculo, se entrena de una forma concreta.

No consiste en dejar la mente en blanco. Eso no le ocurre a nadie, ni a quien lleva veinte años sentándose cada día. Consiste en salir de la corriente continua de tus pensamientos, sentarte en la orilla y aprender de ella.

Para que eso suceda tienen que pasar tres cosas, en este orden.


Sentir, entender, sostener. En ese orden. Cuando se hace al revés, se abandona.

Lo que no necesitas
 No necesitas dejar la mente en blanco. 
No necesitas ser una persona espiritual, ni creer en nada concreto. 
No necesitas una hora al día, ni silencio total, ni la postura del loto. 
No necesitas huir de nada. Esto es exactamente lo contrario: es aprender a quedarte.

Sobre la ciencia y los demás
 Llevo años estudiando qué le ocurre al cerebro cuando se entrena la atención. Neuroplasticidad, regulación, la capacidad de cambiar a cualquier edad. Ramón y Cajal lo dijo mucho antes de que existieran las máquinas para medirlo: todos podemos ser escultores de nuestro propio cerebro.

Y te voy a decir una cosa que quizás no esperas de alguien que se apoya en datos: cuanta más neurociencia estudio, más espiritual me vuelvo.

Entender lo que ocurre dentro del cuerpo no le quita misterio. Se lo devuelve.

Todo esto se puede leer. Pero no se aprende leyendo, se aprende sentándose. Y sentándose otra vez la semana siguiente, aunque la anterior saliera mal.

Eso es exactamente lo que hacemos en El Sol.


El Sol de Fisiofulness · 8.ª edición

Un grupo semanal de meditación y mindfulness, en directo y online, para aprender a parar acompañado. Una hora, los jueves a las 19h.



Y a partir de ahí

El curso completo hace un recorrido de dentro hacia fuera.


 Empieza en el cuerpo: escucharlo, habitarlo, entender que tu primer refugio no es mental, es físico. Sigue por la mente y sus mecanismos. Después llega a la autocompasión, a las creencias que arrastras ya lo que heredaste sin elegirlo. Y termina donde tiene que terminar: en quién eras, quién eres y quién vas a ser.

Cada jueves hay una práctica guiada y un espacio para poner en común lo que aparece. Nada de teoría suelta.

Vengas de donde vengas

Si nunca has meditado, o lo has intentado sola y lo has dejado, empezamos por el principio de verdad: postura, respiración, qué va a pasar cuando cierras los ojos y qué hacer con ello.

Si ya tienes práctica, encuentras un grupo donde profundizar y mujeres que llevan años en esto.

Compartimos sesión. Y eso no es un apaño: es parte de por qué funciona. Escuchar a alguien que lleva tres años decir en voz alta lo mismo que tú sientes en tu tercera semana es la forma más rápida de entender que vas bien.

Qué incluye tu plaza

Sesión semanal, en directo, una hora.  
Hablas. Ah, no. Se respeta igual.  
Sin deberes. Vengo solo.  
Grabada, con su post de acompañamiento. Si faltas un jueves, no pierdes el hilo.

Cómo funciona, en concreto

Los jueves a las 19h, una hora, online y en directo. Empezamos el jueves 3 de septiembre. Tienes 15 días de prueba desde tu primera sesión, con reembolso proporcional a las sesiones a las que hayas asistido.

Y algo que quiero decirte desde el principio: esto no te va a quitar el dolor. Cambia tu relación con él.

Trimestral · 177€
  Tres meses completos. Venta a 59€ al mes. Con permanencia trimestral.

Mensual · 67€ al mes
  Sin permanencia. Cancelas cuando quieras.


Quién te acompaña

Soy Alicia Luna, fisioterapeuta y ostéopata



Llevo veintidós años acompañando a mujeres reales, aprendiendo de lo que sus cuerpos me han enseñado. Y llevo doce años meditando yo misma: antes de enseñarlo, lo viví.

Hice el Máster de Mindfulness en la Universidad Complutense, con Nazareth Castellanos entre mis profesoras.

Llevo 7 años sosteniendo este grupo cada semana. Esta es la 8.ª edición.

Y cada jueves, yo también me siento.


Esto no lo digo solo yo

«Logré calmar mi ansiedad y usar la práctica para disfrutar la vida de otra manera.» 
    — Susana Navalón


«En septiembre sentí como si tuviera una piedra sobre los hombros. Ahora me noto bien, con mucha alegría y muy orgullosa de mí misma.»
     -Participante del Sol de FisioFulness


«Tengo más integrado eso de que mi cuerpo es un templo. Y eso me hace sentir poderosa y con ganas de vivir.» 
    — Rosa, 7.ª edición


«He aprendido a soltar los miedos. Y he visto que nunca estoy sola, y menos aún los jueves por la tarde.» 
    — Petri, 7.ª edición


Y no es una moda

Las prácticas contemplativas llevan milenios en Oriente. En 1979, Jon Kabat-Zinn las llevó a la Universidad de Massachusetts y las puso a prueba en un entorno clínico.

Desde entonces, más de 40 años de investigación.

Lo que hacemos los jueves no es una ocurrencia mía. Es una práctica antigua, estudiada durante décadas, adaptada a mujeres que tienen la agenda a tope y una cabeza que no para.

Hasta el 10 de septiembre

El grupo se cierra el 10 de septiembre.


 No porque se agoten las plazas, sino porque a partir de ahí ya llevamos dos semanas de recorrido común y las raíces están echadas. Quien entra después se incorpora a algo que ya está en marcha, y eso cambia la experiencia.

Si el grupo no se completa, volverá a abrir en octubre. Te lo digo porque prefiero que lo sepas a que te enteres después.



Los pensamientos van a pasar igual

Van a seguir pasando el jueves que viene, y el otro, y dentro de un año.

La diferencia es si te vas con ellos o aprendes a quedarte. Nos vemos el jueves 3 de septiembre.